La
madera en su estado natural es un material noble y vivo. Una
vez tajada y cortada sigue manteniéndose viva, siendo
hábitat ideal para una serie de microorganismos que a
la larga son los causantes de su muerte o pudrimiento. Para
retardar su deterioro es necesario aplicar un tratamiento de
superficie: pintura, barniz, laca, etc. que prolonguen su vida.
Barnizados
BARME aplica a las maderas (Pino, Nogal, Haya, Sapelly, Cerezo...
o cualquier otra) barnices impregnantes que la nutren y protegen
en cualquier tipo de terminación. Reducen la absorción
de la humedad, la redución de las radiaciones solares
y dar máxima protección del ataque de los hongos,
contribuyendo a obtener una alta calidad y durabilidad de marcos,
ventanas, puertas, etc.
Las
principales ventajas del empleo de los barnices al agua son
exencialmente dos:
- Una mayor duración al exterior.
Mantienen con el tiempo un elevado grado de elasticidad.
- Reducción de la emisión de disolventes
al medio ambiente.
Se mejora en un 90% la calidad de vida del aplicador de
barnices y por otra se mejora de forma drástica y
se reduce la contaminación de productos tóxicos
a la atmósfera.
Propiedades del barnizado
- Conlleva en su formulación pigmentos de tamaño
coloidal que le proporciona protección ultravioleta
y una coloración uniforme y de gran belleza resaltando
las vetas naturales de la madera.
- De acción fungicida, impermeable y transpirable.
- Forma una película micro porosa permitiendo transpirar
a la madera, dejando salir el vapor de agua, por lo que
no puede producir en la superficie ni escamas, ni desconchamientos,
ni grietas.
- Por su elasticidad se adapta muy bien a los movimientos
de la madera.
- Aplicable por profesional o no profesional.